En resumen. Motus es una palabra oculta de cinco a nueve letras que hay que encontrar en seis intentos. La primera letra viene dada. En cada intento, la cuadrícula responde letra por letra: rojo si la letra está en su sitio, círculo amarillo si existe en la palabra pero en otra posición, nada si no está. Las letras rojas se trasladan a la línea siguiente. Es el formato del programa emitido en France 2 de 1990 a 2019 — y el de Lingo, que TVE emitió en los años noventa —, adaptado a su vez del Lingo neerlandés de 1989.
En este juego
Las reglas
- Una palabra de cinco a nueve letras, a elegir. La primera letra viene dada; quedan seis intentos para encontrar el resto.
- Escribes la palabra entera, primera letra incluida: es más natural que retomar por el medio, y te permite escribir lo que quieras donde quieras.
- Lo que ya sabes — la letra impuesta, las letras bien colocadas de los intentos anteriores — aparece en marca de agua en la línea en curso. Sigue habiendo que teclearlo, pero no tienes que recordarlo.
- Una palabra debe existir en el diccionario. Se aceptan todas las palabras válidas, incluso las raras; la palabra que hay que encontrar, en cambio, es siempre una palabra corriente.
- Sin cronómetro. El juego se llama Motzen por algo.
Lo que ayuda
- La bombilla revela una letra en su sitio, como si la hubieras encontrado tú. Cada pista se paga con un vídeo corto, tantas veces como quieras, mientras quede algo por revelar.
- ¿Agotados los seis intentos? Un vídeo te ofrece un séptimo, y luego un octavo. Nunca más: es el único límite.
- Las letras eliminadas se oscurecen en el teclado, pero siguen pudiéndose jugar. A veces apetece probar una palabra que sabes que es falsa, solo para poner a prueba una combinación.
- Tocar una casilla coloca el cursor en ella. Cuando solo queda una letra por cambiar, no hace falta volver a escribir toda la palabra.
Lo que se ajusta
- Siete estilos de color, desde el azul del plató original hasta un antracita para jugar a oscuras, pasando por el papel, la salvia y el lila.
- Seis idiomas de juego — español, francés, inglés, alemán, italiano, portugués —, cada uno con su diccionario y su disposición de teclado. Se puede jugar en francés con la interfaz en español.
- Los diccionarios van incorporados: una vez cargada la página, el juego funciona sin conexión.
De dónde viene Motus
Motus es un concurso de televisión emitido en Antenne 2, después France 2, del 25 de junio de 1990 al 31 de agosto de 2019: veintinueve temporadas, casi todas presentadas por Thierry Beccaro. Dos equipos se disputaban palabras de seis a ocho letras, con esa frase que se hizo proverbial para anunciar una palabra rechazada: «¡Motus!».
El formato no nace en Francia. Motus es la adaptación de Lingo, un programa creado en Estados Unidos en 1987 y popularizado sobre todo por su versión neerlandesa, producida por la VARA a partir de 1989. Fue ella la que fijó lo que todo el mundo conoce: la cuadrícula azul, la letra bien colocada en rojo, la letra presente en otro sitio dentro de un círculo amarillo, y los pitidos que acompañan la revelación. Esos pitidos han atravesado todas las adaptaciones sin cambiar. En España el formato llegó con su nombre original: Lingo, en TVE, en los años noventa.
Treinta años de antena metieron esta cuadrícula en las cabezas mucho antes que Wordle. Cuando Sutom retomó el formato en la web en 2022, no tuvo que explicar nada.
Motus, Wordle, Sutom: qué cambia
Los tres juegos se basan en la misma idea — una palabra oculta, intentos, colores —, pero dos reglas hacen de Motus un juego distinto de Wordle.
- La primera letra viene dada. En Wordle se parte de cero y el primer intento es casi siempre la misma palabra aprendida de memoria. En Motus, cada cuadrícula plantea una restricción desde el principio, y el primer intento ya exige pensar.
- La longitud varía. Wordle son cinco letras, siempre. Motus va de cinco a nueve, y una palabra de nueve letras no se busca como una de cinco: se razona por prefijos, sufijos y familias de palabras.
- Los colores no son los mismos. Wordle dice verde y amarillo; Motus dice rojo y círculo amarillo. No es un capricho: es la memoria del programa, y es lo que hace que se reconozca la cuadrícula a un metro de distancia.
- Las letras encontradas se trasladan. En el programa, una letra roja sigue en rojo en la línea siguiente. Aquí también.
Sutom es un Motus fiel, en línea, con una palabra al día. Motzen conserva la cuadrícula y las reglas, y añade lo que una palabra al día no permite: tantas partidas como quieras, cinco longitudes, seis idiomas y pistas.
Leer los colores — y la trampa de las letras repetidas
El rojo y el amarillo no se leen letra por letra: cada letra de la palabra oculta solo puede «pagar» una vez. Ahí es donde se equivocan la mayoría de los jugadores, y también la mayoría de los clones.
palabra oculta B A N A N E
intento A N A N A S
◯ ◯ ◯ ◯ · ·
las tres primeras A/N están presentes en otro sitio,
la cuarta A sale AUSENTE: las dos A de la palabra
ya están ocupadas
La regla exacta se aplica en dos pasadas: primero las letras bien colocadas, que toman su letra con prioridad; después las demás, de izquierda a derecha, cada una tomando una letra aún disponible si queda alguna. Una letra ausente junto a una letra idéntica en rojo no significa, por tanto, «no está en la palabra»: significa «no una segunda vez».
Por dónde empezar
La primera letra lo cambia todo. En una palabra de siete letras, divide de entrada el número de soluciones posibles por veinte. El primer intento no tiene por qué ser una palabra mágica aprendida de memoria: debe ser una palabra corriente que empiece por la letra correcta y que despliegue letras frecuentes, sin repetir ninguna.
- Las letras que más rinden en español: E, A, O, S, R, N, I, y después L, D, T. Un primer intento que coloque cinco o seis distintas enseña mucho, sea cual sea la respuesta.
- No repitas ninguna letra en el primer intento. Una A doble solo comprueba una cosa más: ¿hay dos A? Rara vez es la pregunta a estas alturas.
- Piensa en las terminaciones. En español, -AR, -ER, -IR, -CIÓN, -MENTE, -ADO vuelven una y otra vez. Una R o una N amarilla al final de la palabra dice mucho sobre lo que sigue.
- En las palabras largas, busca familias. Con ocho o nueve letras, las palabras corrientes suelen ser derivadas: un prefijo (RE-, DES-, IN-), una raíz, un sufijo. Encontrar la raíz es encontrar la palabra.
Sondear, en vez de adivinar
A veces dudas entre tres palabras que solo se diferencian en una letra: CARTA, CASTA, CANTA. Probarlas una a una puede costar tres intentos. Es mejor jugar una palabra que sabes que es falsa pero que contiene las letras que las distinguen: un solo intento responde a las tres preguntas. Por eso las letras eliminadas siguen pudiéndose jugar.
Leer lo que la cuadrícula ya ha dicho
Antes de cada intento, relee las líneas anteriores como una lista de restricciones: los rojos fijan posiciones, los amarillos dicen «en otro sitio» — y «en otro sitio» excluye la casilla donde apareció el amarillo. Una palabra que vuelve a poner una letra amarilla en el mismo lugar es un intento perdido de antemano.
El sonido: cuanto mejor es la noticia, más agudo es el pitido
En el programa, los colores no son lo único que informa. Cada letra revelada va acompañada de un pitido, y los tres pitidos solo se diferencian por su altura: grave para una letra ausente, medio para una letra presente en otro sitio, agudo para una letra bien colocada. Esta codificación es tan nítida que se puede seguir una ronda de oído, sin mirar la pantalla.
Motzen retoma esta gramática, sintetizada en el navegador, sin un solo archivo de audio: la misma voz — una onda cuadrada suavizada — para los tres pitidos, solo cambia la altura, y una puerta de 220 milisegundos que da a la revelación su ritmo. La palabra encontrada tiene su sintonía: una subida rápida, una nota cada 53 milisegundos, que se resuelve en la altura de la letra correcta. Y como no se carga nada, el sonido funciona sin conexión como todo lo demás.
Los colores, y por qué la cuadrícula sigue siendo legible para todo el mundo
El estilo por defecto retoma los tonos del plató: un azul medio para las casillas, degradado del oscuro al claro, el rojo suave de la letra bien colocada, el amarillo dorado del círculo. Se tomaron de una captura del programa y luego se ajustaron lo mínimo imprescindible para seguir siendo legibles en una pantalla a treinta centímetros — una cuadrícula de televisión se mira desde más lejos.
Los tres estados nunca descansan solo en el color: una letra bien colocada rellena toda la casilla, una letra presente en otro sitio va sobre un disco, una letra ausente se queda en la casilla desnuda. Un jugador daltónico distingue los tres por la forma, y cada uno de los siete estilos de color se ha comprobado para que la diferencia de claridad entre los estados baste incluso en escala de grises.
Los diccionarios
Cada idioma tiene dos listas. La primera, amplia, contiene todo lo que tienes derecho a escribir: más de ciento treinta mil palabras en francés, ciento cincuenta mil en inglés, doscientas cincuenta mil en español. Una palabra rara pero real nunca se rechaza. La segunda, más estrecha, contiene lo que el juego puede pedirte que encuentres: palabras corrientes, elegidas entre las más frecuentes por escrito y de viva voz. Perder con una palabra que nunca has leído no es difícil, es injusto.
Ni nombres propios, ni palabras compuestas, ni abreviaturas. Las tildes no se teclean — el diccionario está normalizado, y la palabra aparece con su tilde cuando se encuentra.
Dónde jugar
Motzen se juega en un navegador, en el teléfono o en el ordenador, sin descargas y sin cuenta. Es gratis. La palabra del día es la misma para todo el mundo en un idioma dado; el juego libre ofrece tantas como quieras.
Preguntas frecuentes
¿Motus es lo mismo que Wordle?
No. Los dos juegos comparten la idea de la palabra oculta y los colores, pero Motus da la primera letra, hace variar la longitud de la palabra de cinco a nueve, traslada las letras encontradas a la línea siguiente y codifica sus respuestas en rojo y círculo amarillo. Motus existe, además, desde 1990; Wordle, desde 2021.
¿Por qué viene dada la primera letra?
Es la regla del programa desde Lingo. Cambia la forma de jugar: cada cuadrícula plantea una restricción desde el principio, y el primer intento exige pensar en vez de recitar una palabra aprendida de memoria. En una palabra de siete letras, divide de entrada el número de soluciones posibles por veinte.
¿Qué significan el rojo y el círculo amarillo?
Rojo: la letra está en la palabra, en esa posición. Círculo amarillo: la letra está en la palabra, pero en otro sitio. Nada: no está — o está, pero todas sus apariciones ya han sido ocupadas por letras rojas o amarillas. Es el caso de las letras repetidas, y es la trampa clásica.
¿Cuántos intentos se tienen?
Seis, como en el programa. Un vídeo corto ofrece un séptimo, y luego un octavo — nunca más. Las pistas, en cambio, no tienen límite: cada una se paga con un vídeo y revela una letra en su sitio.
¿Se puede jugar sin conexión?
Sí. Los diccionarios de los seis idiomas van incorporados en el juego y los sonidos se sintetizan en el momento: una vez cargada la página, no se le pide nada a la red.
¿Por qué «Motzen»?
Porque «Motus» es el nombre de un programa que no nos pertenece, y porque lleva «zen» dentro. El juego no tiene cronómetro: te tomas tu tiempo, pides una pista si quieres, y nadie lleva la cuenta.
Jugar a Motzen
Motus en línea, de cinco a nueve letras, en seis idiomas. Gratis, sin cuenta, sin cronómetro.